martes, 19 de julio de 2011

Un hombre cualquiera

Foto de Fernando Reyna


Soy un hombre cualquiera.
y, tal vez por eso,
en una noche cualquiera,
me llamó la voz que me alejaba,
arrastrándome al vértigo de la duda
y la sospecha arraigó en mi corazón.

En la oscuridad
ando dando traspiés
porque ya nadie me guía,
me abandonaron todos
los que yo creía mis hermanos.

Perdido de su mano
tanteo los muros que me rodean
intentando encontrar el camino
de regreso, ese que me dicen
las malas lenguas que es inútil
que busque porque no existió.

He optado por callar,
por disimular mi empeño;
y así, en soledad, persigo la luz
de tu rostro y de tu voz.
Sé que a pesar de todos, incluso de mi,
me esperas.

Mujer,  soy un hombre de fe,
creo en ti.

3 comentarios:

  1. Uno nunca debe perder la fe en sí mismo. Con esfuerzo y trabajo, todo llega. Siempre en la búsqueda. Me gustó el poema. Un abrazo.

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  2. Que hermoso, más que un poema me sugiere una reflexión, de esas profundas donde comprendemos que todo está dentro de cada uno y que ese entendimiento nos lleva a la esperanza que se transforma en fe. Un abrazo y toda mi admiración.

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Gracias por leerme