| Manuel, mi padre |
¡Qué descuido más grande!
Una tumba sin nombre, Manuel,
como si fueras un Don Nadie.
Qué pena más honda
tropezar con el silencio
de los días que ya son años.
Quiero limpiar tu nombre, Manuel,
del polvo y de la lluvia.
No quiero flores de cementerio
para recordarte, sino el aroma
del té perfumado a canela y a menta.
Una cruz y tu nombre, Manuel,
eso es lo único que pido
para borrar tu anonimato,
Que sepan que fuiste nuestro
que estuviste aquí.
Manuel, Manuel, Manuel ...
mi incomprendido
mi triste
mi Manuel.