martes, 31 de mayo de 2011

El circo

Foto de Gloria Reyna



Esto es un circo señores, pasen y vean.

Ahí tienen con sus juegos malabares de palabras, al que miente para conseguir sus propósitos. Es increíble como maneja las mentiras todas a la vez.

El equilibrista que siempre pasa por la vida al filo de la ley, llevándose de aquí y robando de allá. Nada es de nadie, todo es de él.

Los payasos, que una vez ríen y otras lloran, con sus narices rojas y sus bocas mal dibujadas, tropezando y cayendo con todo lo que encuentran en su vida.

El tragasables, al que todo le va bien. Nada le pesa en el estómago ni en la conciencia. ¡Qué más da mientras tenga que comer!.Un trago y todo pasa.

La trapecista, que a todos deja boquiabiertos con sus giros en el aire, tan valiente que nunca salta al vacío sin red.

El domador de fieras domesticadas y sometidas, que inconsciente da la espalda al verdadero peligro de salir fuera de la jaula y enfrentarse con sus problemas.

 Y por último el gran protagonista del espectáculo, el público asistente que vea lo que vea calla y otorga.

lunes, 30 de mayo de 2011

Mentiras

Foto de Fernando Reyna


Las mentiras como cuchillas
se deslizan y penetran en la carne.
No se siente nada.
Y cuando te quieres dar cuenta,
estás herido de muerte.

La música suena y la verdad confundida
baila y danza, mientras las dudas
como sombras se alargan y agigantan.

Corazones de sonrisa envenenada
celebran el aquelarre.

Así se desangra la vida.

sábado, 28 de mayo de 2011

Carta de despedida

Foto de María Alba

Carta IV: Carta escrita por la protagonista y dirigida al asesino, en respuesta a sus amenazas.

He recibido tu carta, pero lamento comunicarte que no pienso ceder a tus amenazas, con tu permiso o sin él seguiré denunciando tu crimen.

Como a todo criminal que se precie, te has disgustado creyendo que me inspiro en ti para escribir sobre sentimientos que tú consideras sensiblerías y humillaciones. Quédate tranquilo, solo me has provocado escribir sobre gente sin escrúpulos. Espero que ahora tras esta aclaración, ya no haya malos entendidos entre nosotros y que cuando los vuelvas a leer sean de tu gusto. Como puedes apreciar, a pesar de tu crimen y  amenazas aún no he perdido la compostura

Sólo te reconozco el mérito de sorprenderme con tu maldad, esa que te ha llevado a vivir y a alimentarte de dañar a quien se cruza en su camino.
Yo tuve la mal fortuna de tropezarme contigo, pero cómo iba a adivinar tus verdaderas intenciones.
No me conocías de nada, no sabías de mi. Para qué preguntar por mi pasado, por mis penas. Para tus planes era mejor así, mantenerte alejado de todo sentimentalismo.

De una forma u otra tu mente criminal te disculpa de todo el daño que causas, siempre será la victima la culpable, quién con su comportamiento provoca tu ira. Seguro que algo te dije o te dejé decir, tal vez te miré demasiado o demasiado poco, puede que tuvieras otras planes, tus planes, que sin saber no seguí.

En este día frío y gris cierro un desgraciado capítulo de mi vida, me voy lejos de ti,  y disculpa mi falta de modales si no te doy la dirección, sería ponerte las cosas demasiado fáciles y sé que eso no te gusta.

Adiós, hasta nunca.
Gloria

jueves, 26 de mayo de 2011

Carta del asesino

Foto de Gloria Reyna

Carta III: carta de amenazas escrita por el asesino y dirigida a la protagonista.

No creo que haga falta presentarnos, ya sabes quién soy.
Creía que su definitiva desaparición te haría recapacitar y volver a mi, y has hecho todo lo contrario revolverte y tratarme como si fuese un ser sin escrúpulos.Pero no soy tan inhumano como piensas, si me lo hubieras pedido te hubiera perdonado.Pero no has podido callarte, has tenido que publicar tus cartas acusándome,  y ahora ya no me interesas,  sólo eres un insignificante grano de arena en el desierto
.
El no era nadie ni nada, yo tenía el control de su miserable vida, me pertenecía. Fue un cretino que creyó que desafiándome podía salir airoso. Lo borré de este mundo como lo traje, de un plumazo.

Y en cuanto a ti, me pareces patética llorando a un ser que nunca ha existido, sus cartas las escribí yo, pues sabía de tu debilidad como mujer a creer e imaginar al hombre estúpidamente bueno y perfecto.

Te creía más inteligente, pero me has defraudado, apenas pusiste resistencia. Entonces a qué la estupidez de enamorarte de mi creación; era a mi su dueño al que debías seguir.

Estoy harto de ti y de tus cartas, llenas de mensajes lacrimógenos que sólo reflejan tu debilidad y tu insignificancia. No sueñes siquiera que con ellos me ablandas, donde quiera que vayas te seguiré no te daré tregua, hasta que tu misma veas que la única salida que te queda es desaparecer de este mundo y me pidas de rodillas que acabe contigo.

Cuando eso suceda ya sabes donde encontrarme, sólo tendrás que volver la cabeza. Desde ahora como muy bien has dicho me he convertido en tu sombra.

Tu asesino

martes, 24 de mayo de 2011

Carta a un asesino

Foto de Gloria Reyna

Carta II: Carta escrita por la protagonista al asesino de su amor.

No pensaba escribirte, pero vengo de su funeral y no quiero que su muerte quede silenciada.
Ha sido sencillo pero muy emotivo, creo que si viviera le hubiera gustado.

Tal vez no fue tu primera victima  y ya estés acostumbrado a este tipo de ceremonias, pero sinceramente creo que ha sido una descortesía por tu parte no haber asistido. Al fin y al cabo era tuyo.

Allí ante su tumba, he recordado cómo nos enamoramos. Pero eso me lo guardo para él y para mi, pues ya sé que a ti no te importa, nada ablanda tu corazón de piedra. ¡Imposible conmover a un asesino!.

Todavía están grabadas en mi mente tus terribles palabras:
- Es mío. Yo lo creé, yo lo mato.
¿Por qué tanta maldad, ese afán destructor?

Los celos te cegaron. Él era el protagonista y en un ataque de ira, de esa ira tuya que te enloquece, arremetiste contra él como un cobarde, pues sabias que estaba indefenso. Perdona mi sinceridad pero quiero que pagues por ello.

Tengo que reprocharte tu falta de cortesía al anunciarme con tu soberbia habitual tu huida, pero supongo que no puedo pedir demasiada amabilidad a quien tiene las manos manchadas de sangre

Tengo que terminar. Disculpa la brusquedad pero compréndeme  tal vez seas un asesino en serie, y yo tu próxima victima.
Antes de despedirme definitivamente quiero que sepas que seguimos juntos. No lo conseguiste.
A él, mi amor, lo llevo en el corazón.
Y a ti ... su sombra, ya hace tiempo que te olvidé.
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domingo, 22 de mayo de 2011

Carta a un difunto

Foto de Gloria Reyna 
Carta I: Carta escrita por la protagonista a su amor.

Hola Amor, aquí estoy.

Los dos solos  como siempre, en nuestro particular universo no sé si animado o inanimado, pero esta vez no puedo disimular mi tristeza y desilusión.

No esperaba que nuestro primer encuentro, con tantas cosas que decirnos, se convirtiese en un monólogo y
tuviese lugar en este solitario cementerio.

Ni siquiera él, tu asesino, ha tenido la delicadeza de asistir, ya sabes como es de orgulloso, siempre queriendo tener razón, sin un atisbo de arrepentimiento.

Le robaste el protagonismo y se volvió loco, loco de celos. Nunca entendió porque te prefería, que veía en tus cálidos y sencillos mensajes.

No le perdono tu crimen, nunca lo haré.Tenía que destruirlo todo, que no quedase nada.

Se que te enfadarás cuando te diga que pienso escribirle para decirle que no logró separarnos. Soy si quieres una inconsciente, ahora no vamos a discutir por eso.

Te dejo unas flores que espero te gusten, un pequeño toque de color ante tanta tristeza.

No quiero dejarte solo con el frío y la humedad de la noche, pero debo redactar esa carta.

Adiós mi amor cuídate,  no te preocupes por mi. Cuando esté cansada y abatida apoyaré como siempre
mi cabeza en tus rodillas.

Tuya.
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