| Fuentes de Montjuic, de Fernando Reyna |
Por mucho que corra la tarde
siempre la atrapa la noche.
En la oscuridad, como en los cuentos,
las fuentes despiertan y danzan,
se tiñen de colores.
Tiemblan como flanes con el roce del viento,
recogen sus faldones y los sacuden
ante el asombro atrapado a contraluz.
La llama del agua se derrama,
perdiéndose en una noche avara de luces.
Sólo una farola todavía despierta
recorta rostros y figuras.
La noche busca adivinar,
tropieza en escalones invisibles
y en risas perdidas en la oscuridad
Al final del camino,
una nube ilumina el teatro
con sabor a jazz.
** Dedicado con mucho cariño
a mi grupo de amigas "Villanas"